Ella se miró a la palma de su mano y parecía que
nada había cambiado, a ella siempre le había gustado poder leer los sueños y
las cartas… aunque sus predicciones siempre fallaban. Había pasado ya tres días
desde que ella junto a sus compañeras Claire y ella rescataron a Marta de aquel
loco asesino que se hacía llamar Axel. Cuando Laura le vio por primera vez, le
latió el corazón, posiblemente era por el miedo que pasó al golpearle con
aquella piedra… al día siguiente quiso conocer a Axel, aunque no sabía por qué…
se dio cuenta de que le gustaban sus ojos.
Al segundo día, se preguntó como era su sonrisa.
El tiempo pasó lentamente para ella, que junto a
sus compañeras caminaba buscando un refugio con el miedo de volver a dormir
bajo la luna. Posiblemente había un faro cerca del puerto, era lo más normal
del mundo, así que las tres chicas se fueron a buscarlo.
Y lo encontraron… estaba abierto, había estado
alguien allí antes de que llegaran ellas.
-¿Habrá estado Blanca aquí?- preguntó Laura
encogida de hombros.
-No lo creo. Ella estará muerta, nos traiciono y se
quedo sola… ¿A dónde habrá ido?- Dijo Claire.
Y entraron en el faro, era bastante grande: tenía
una cocina llena de todo tipo de artilugios y unas cuantas habitaciones. Era
perfecto para que las tres chicas pudieran pasar la noche sin tener ningún
problema.
Y la noche llegó rápido.
Laura no podía dormir entre los abusantes respiros
de Marta y Claire. Se levantó de la cama en la que dormía y rebusco en algunos
cajones, a lo mejor encontraba algo interesante. Encontró unas pastillas de
color verdes.
-¿Veneno?- susurró Laura metiéndose las pastillas
en el bolsillo.
Y debajo de las pastillas, había fotos… en una de
ellas posaba el Director junto a una chica sentada en una silla de ruedas,
aquella joven era hermosa, su pelo era largo y precioso, de alguna manera Laura
la envidió. “¿Será su hija?” pensó.
Al salir de la habitación escuchó unos ruidos
dentro del faro, por lo que era hora de descubrir quien se había infiltrado
allí. No despertaría a sus compañeras, ellas debían dormir plácidamente.
Por lo que bajo por las escaleras y los pasos se
escuchaban cada vez más. Llegó a la cocina, la puerta principal estaba abierta,
por lo que había alguien dentro. Decidió ir a comprobar la calle, posiblemente
hubiese alguien allí que le traería problemas en el futuro. Por lo que salió
por la puerta y observó el mar.
No había nada, por lo que preocuparse, o al menos
es lo que parecía. Aunque de repente fue amordazada por unos ligeros y débiles
brazos, no pudo moverse. Era una chica quien le atrapó.
-Estate quieta… él quiere que no te muevas…- dijo
aquella chica, era la voz de Elena.
Laura no paraba de moverse e intentar liberarse de
aquella chica, de repente una pequeña carcajada se escuchó detrás. Laura le
miró, era Axel.
-Mátala, Elena…- dijo Axel entrando en el faro-. Yo
mataré a las dos chicas que están allí arriba…
Y de repente desapareció de la vista de las dos, se
infiltro en el faro.
Laura comprendió lo que sentía por Axel, ella le
quería… su voz… sus… sus ojos… todo, era el chico perfecto. Por lo que cuando
tuvo la oportunidad, dio un mordisco en la mano a Elena y ella la soltó dando
un leve gemido.
-Tengo que verle…- dijo Laura ruborizándose sin
entender el porqué se había enamorado de aquella manera de un delincuente.
Subió por las escaleras rápidamente cuando entró a
la habitación, Marta y Claire estaban pegadas a la pared, tenían miedo. Axel
estaban acercándose a ellas paso a paso, lentamente elevando una leve sonrisa
tonta. Cuando de repente Laura se tiro
hacía Axel haciendo que cayese al suelo.
-Tengo que decirte algo…- dijo Laura agarrándole de sus puños y mirándole a los
ojos.
-¡Quítate de encima, tengo que mataros!- gritó Axel
furioso.
Y Laura le calló con un beso, un beso que él
rechazó.
-¿Estás loca?
-Loca de amor… me gustas mucho… eres… tan… guapo…
Y Axel empujó a Laura y se levantó rápidamente, se
fijo que Claire y Marta ya habían desaparecido. No se rendiría hasta
asesinarlas.
Laura se levantó al igual que Axel y le siguió. El
chico comenzó a correr y bajar las escaleras, al parecer buscaba a sus
compañeras. Ella cambiaría a Axel para convertirlo en una mejor persona… lo
haría, y no dejaría morir ni a Marta ni Claire, eran sus compañeras.
Al llegar a la cocina, el chico salió directamente
a la calle, pero ella no, busco y rebusco entre los cajones hasta dar con el
cuchillo adecuado.
Salió a la calle y allí se encontró con él… iba
asesinar a Marta.
En aquel escenario solo había cuatro personas más
ella. Elena, que estaba alejada de las chicas. Axel que consiguió agarrar a
Marta mientras Claire huía.
De repente Laura agarró a Elena, ya que la tuvo lo
más cerca posible. Y acerco el cuchillo que cogió anteriormente y se lo puso en
el cuello, aquello llamó la atención de Axel que agarró a Marta, tenía otro
cuchillo.
-Si matas a Marta… yo asesinaré a Elena…- dijo
Laura, sus ojos cambiaron radicalmente y tenía una mirada extraña… ella estaba
enamorada y haría lo que fuese por tener a Axel.
Y de repente Axel soltó a Marta y ella se fue
corriendo hacía el bosque, al parecer el cocinero no pensaba perder a cualquier
precio a su amante. Elena se movió y consiguió salir de aquel jaleo.
De repente Marta salió corriendo volviéndose a
meter en el bosque y perdiéndose entre todo aquel escombro.
Laura elevó una leve sonrisa, y sintió como si Axel
le tuviera miedo… y era así, el miedo de él resonaba por todos los presentes.
Claire era la más sorprendida de todo aquel escenario, no sabía si tener miedo
de Laura o quererla. Axel observó a Elena y se sintió muy confundido.
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